martes, 4 de noviembre de 2014

Midoneando


 En el Año de las Letras argentinas, no puede pasarse por alto la figura de nuestro dramaturgo infantil por excelencia, Hugo Midón (1944-2011). Dentro de un panorama editorial en el que la publicación de la dramaturgia dedicada al público infantil tiene un espacio reducido, marginal o casi nulo existen, Midón ha sabido hacerse su espacio.

Nació en Valentín Alsina un 27 de febrero de 1944. Su papá dirigía teatro de manera amateur. Pero Midón recién descubrió su vocación a los 15 años, al finalizar una función de teatro callejero de una obra de Chéjov y un sainete del autor argentino Cayol. En 1966 egresó del Instituto de Teatro de la Universidad de Buenos Aires. Antes de volcarse tiempo completo a la actuación, trabajó como maestro, librero, y corredor de fundas para trajes.



 Interpretó diversos papeles en el teatro, el cine y la TV en ficciones para adultos. Sin embargo, Midón desplegó su potencial creativo y artístico definitivamente en el género infantil. En 1970 estrenó La vuelta manzana, su primera obra para chicos, espectáculo que se mantuvo diez años consecutivos en cartel, convirtiéndose en un clásico dentro del repertorio de teatro destinado a la infancia. A partir de entonces  desarrolló una prolífica e ininterrumpida labor como autor y realizador de comedias musicales para niños. En 1982 abrió el "Centro de formación teatral Río Plateado" del que era director y docente. Por ese instituto pasaron muchas generaciones de actores, entre ellos: Diego Reinhold, Martín Slipak, Fernando Dente, Mirta Wons, Griselda Siciliani, etc. 

 Sin duda, con todas sus realizaciones Midón logró jerarquizar el teatro para niños, alcanzando un considerable nivel de popularidad. Él encontró una manera eficaz de dirigirse a un doble y múltiple destinatario, conjugando los intereses de los chicos y los grandes que asistían al teatro. Conseguía la empatía y simpatía de los adultos empleando infinidad de guiños humorísticos y referencias a los problemas sociales y a las preocupaciones de la vida contemporánea. Midón pretendía siempre decir algo más, tenía una clara intención de dejar un mensaje. A través de sus espectáculos vehiculizaba su forma ver el mundo y de concebir las relaciones humanas. La recreación de ritmos populares (la cumbia, el cuarteto, el tango, el bolero, el rock, la murga, etc.), a través de canciones con letras, rimas y música muy pegadizas era otra de sus marcas de estilo, responsabilidad compartida desde sus inicios con su inseparable colaborador, el músico y compositor Carlos Gianni.

 Este año tendremos la oportunidad de homenajear a nuestro modo a Hugo Midón. Habrán muchas sorpresas ¡No dejen de estar atent@s!


 Sus espectáculos se valían sobre todo del humor paródico, la ironía y la alegoría. Su poética respondía a una postura humanista, con un marcado compromiso social y político, que procuraba transmitir valores como la solidaridad, la lucha contra la injusticia, la amistad, la defensa de la libertad expresiva, etc. 





Fuente: Portal Educ Ar

No hay comentarios: